La lámina para lunas de coche es un film de poliéster que se aplica sobre cristales laterales y traseros para reducir calor, deslumbramiento y UV. Shimao suministra rollos de 1,52 m en versiones nanocerámica, tintada y de carbono; la cerámica rechaza hasta el 99 % de UV y más del 60 % de la energía solar total, con un VLT del 5 al 70 %.
¿Qué VLT es legal en los cristales del coche?
Las normas cambian por mercado: muchos países permiten 35–70 % de VLT en lunas delanteras laterales y 5–35 % en las traseras, y algunos prohíben tintar el parabrisas. Conviene revisar la normativa local antes de pedir, porque un tinte del 5 % es legal en un país y multa en el siguiente. Las combinaciones delantero/trasero a juego son las que mejor se venden.
¿Cerámica o tintada?
La lámina tintada absorbe calor en el poliéster y puede virar a morado tras 3–5 años. La nanocerámica usa partículas no conductoras que bloquean el infrarrojo sin metal, así que mantiene la señal de móvil y GPS y conserva el color 8–10 años. La de carbono queda entre ambas en precio y prestaciones.
¿Cuánto calor rechaza de verdad?
La energía solar total rechazada (TSER) va del 35–45 % en tintada, 50–60 % en carbono y 60–70 % en nanocerámica. En un día de 35 °C, el habitáculo de un coche tintado puede estar 8–12 °C más frío tras una hora al sol. El 99 % de rechazo UV también protege plásticos y cuero del salpicadero.
Material de referencia: SAE International publica las normas de acristalamiento y materiales de automoción; NIST mantiene datos públicos de materiales.

